Resumen
Hace mucho tiempo, una joven señora estaba lavando batatas en un arroyo. En ese momento, apareció un monje pobre y sucio.
"Disculpe. He viajado mucho y tengo hambre. ¿Podría darme una batata?" pidió el monje.
La señora respondió: "No le daré una batata a alguien tan pobre y sucio como tú."
Entonces, el monje se plantó frente al río, cerró los ojos, unió las manos y comenzó a recitar algo. En ese instante, el agua del río comenzó a disminuir gradualmente hasta que finalmente se secó por completo.
Sin saber qué hacer y sintiéndose perdida, la señora se dio cuenta de que el monje había desaparecido sin que ella lo notara.


















































