Resumen
Érase una vez, en el bosque, había una tienda de teñido de búhos. Allí se reunían los pájaros del bosque para que les tiñeran las plumas.
Un día, un cuervo blanco llegó a la tienda de teñido. "¡Búho, tiñe mis plumas con el color más hermoso del bosque!" dijo el cuervo.
"¡Está bien! Te las teñiré con el color más hermoso del bosque," respondió el búho.
Luego, mientras el cuervo estaba dormido en una silla, el búho lo tiñó completamente de negro.
El cuervo se despertó y, sorprendido, dijo: "¡¿Qué es este color?! ¡El negro es feo! ¡Tiñe de nuevo mis plumas!"
El búho sonrió y dijo: "Pero el negro es el color más hermoso del bosque."
El cuervo sacudió la cabeza y dijo: "¡No puede ser! ¡No quiero ser negro! ¡Cámbiame a otro color!"
El búho, con una expresión de disculpa, dijo: "Lo siento, no puedo cambiar el negro a otro color."
Desde entonces, cada vez que el cuervo veía al búho, lo trataba con frialdad. "Ese búho es un tipo desagradable," pensaba el cuervo.
Así, todavía hoy el búho tiene miedo del cuervo y no puede salir durante el día. El búho sale sigilosamente cuando el cuervo se ha quedado dormido.

















































