Resumen
Érase una vez un monje que viajaba solo. Una noche, decidió descansar en un viejo y pequeño santuario en medio de la montaña. Al parecer, hacía mucho tiempo que nadie había estado allí, ya que estaba lleno de polvo y telarañas.
A medianoche, el monje se despertó con una tenue luz. Entonces, escuchó una voz extraña que decía: "Monje, ¿sabes quiénes somos?"
El monje, sorprendido, exclamó: "¡E-espíritus!" Un escalofrío le recorrió la espalda.
Los espíritus dijeron: "Monje, te vamos a hacer tres acertijos. Si no puedes responder, ¡te comeremos! ¡Empezamos!"
El primer espíritu dijo: "Una pierna, un ojo. ¿Quién será?"
El monje pensó, pero no pudo responder de inmediato. "Por favor, ayúdame..."
El segundo espíritu continuó: "Cara cuadrada, dos dientes, tres ojos. ¿Quién será?"
El monje, temblando, seguía pensando, pero no podía encontrar la respuesta.
Por último, el tercer espíritu dijo: "Un cuerpo de papel redondo con una luz dentro. ¿Quién será?"
El monje, sintiéndose ansioso, buscó desesperadamente la respuesta en su mente. Finalmente, se le ocurrió. "¡Lo tengo!" se levantó y dijo en voz alta: "El primero es el espíritu del paraguas. El segundo es el espíritu de las geta. ¡Y el último es el espíritu del farol!"
Cuando el monje terminó de hablar, los espíritus se sorprendieron y desaparecieron de repente. El monje se sintió aliviado y respiró hondo. Así, continuó su viaje.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

















































