Resumen
Érase una vez un niño que siempre hacía lo contrario de lo que se le decía. Si le decían que fuera a la montaña, iba al río, y si le decían que fuera al campo, iba al arrozal. Por eso, su padre se preocupó tanto que enfermó y, finalmente, falleció. Antes de morir, el niño, al no escuchar lo que su padre decía, dejó dicha esta advertencia: "Cuando muera, entiérrame cerca del río." El niño se dio cuenta de su error solo después de la muerte de su padre. "Lo siento, papá. Quiero que me perdones." El niño hizo una tumba cerca del río como se le indicó. Pero cuando llovía, el río se desbordaba y el niño estaba muy preocupado.
Un día, comenzó a llover mucho. El niño corrió rápidamente hacia el río. Cuando llegó a la tumba, la lluvia paró. Sin embargo, al regresar a casa, comenzó a llover de nuevo. El niño corrió otra vez hacia el río, y al llegar a la tumba, la lluvia paró. Pero al volver a casa, otra vez comenzó a llover. Así, el niño siguió yendo y viniendo entre el río y su hogar, y se sintió exhausto. "Papá, quiero ser un pájaro." En cuanto deseó esto, el niño se elevó al cielo y se convirtió en un pájaro. Y cuando parecía que iba a llover, la paloma mensajera recordaba a su padre y comenzó a cantar: "Tetepoppo, Tetepoppo."


















































