
Se dice que es irónico esconder solo una parte de los defectos o malas acciones y pensar que se ha ocultado todo. Proviene de la imagen de un faisán que ha metido solo su cabeza en la hierba, sin darse cuenta de que su cola está afuera.

Las personas de poco entendimiento y sin contenido son las que hablan con orgullo sobre cosas que no conocen. Esto se compara con el sonido agudo que hace un barril vacío al golpearlo.

Las mujeres hermosas tienen un buen aspecto pero son frías en sus sentimientos, mientras que las mujeres feas son más afectuosas y tienen una fuerte envidia. De manera figurativa, también se utiliza para referirse a algo que resulta ser un inconveniente disfrazado de un favor.

Cuando aparece alguien que sabe mediar bien durante una pelea o discusión, es más fácil llegar a un acuerdo y ambas partes pueden mantener su dignidad. Al igual que los dioses tutelarios, los mediadores son valiosos, por lo que es mejor seguir sus consejos durante la mediación.

Los que no saben bien, lo insípido, tienden a aumentar en cantidad al hervirlos. Es una metáfora que dice que las cosas aburridas tienden a ser más abundantes.

Al principio es enérgico, pero gradualmente pierde impulso y termina en un resultado miserable.

Es inevitable que las personas cometan errores, pero una vez que se dan cuenta de un error, deben corregirlo de inmediato, y el verdadero error es no intentar corregirlo.

Las cosas dolorosas que no se pueden decir a nadie se alivian al cavar un hoyo y vomitarlas allí.

La información sobre las malas acciones se difunde de manera muy rápida y amplia. Por eso, es una lección que no debemos cometer actos inmorales.

Al cometer un mal, las consecuencias regresan a uno mismo.