
Las ramas de cerezo se pudren fácilmente si se cortan, y las ramas de ciruelo, si no se cortan adecuadamente, crecen brotes inútiles y no florecen al año siguiente, lo que enseña sobre el cuidado de los árboles del jardín.

A primera vista parece ingenioso y inteligente, pero en realidad es una sabiduría superficial.

A veces, las palabras imprudentes pueden llevar a la ruina, por lo que es necesario ser cauteloso al hablar.

No es necesario ser especialmente inteligente; si tres personas se reúnen y discuten, siempre surgirán buenas ideas.