Resumen
Un extraño favor
Hace mucho tiempo, en una pequeña aldea, vivía una anciana amable y charlatana. Ella siempre era una fuente de sonrisas para los habitantes del pueblo. Un día, decidió usar unas flores especiales que había cultivado en su jardín para traer buena suerte a los aldeanos.
La anciana comenzó a repartir flores en la plaza del pueblo. "¡Tómalo! ¡Si tienes esta flor, sucederán cosas buenas!" decía alegremente. Al principio, los aldeanos estaban contentos y comenzaban a recibir las flores uno tras otro. Sin embargo, pronto los hombres del pueblo se dieron cuenta de que la mirada de la anciana al repartir las flores era extrañamente sospechosa. Ella sonrió con astucia y dijo en voz alta: "Tu intención es apreciada, pero tu corazón es aterrador", lo que generó un poco de inquietud entre los aldeanos.
Con el tiempo, comenzaron a ocurrir extraños sucesos en el pueblo. Las personas que recibieron flores se encontraban, una tras otra, yendo a la casa de la anciana, donde se servían deliciosos platillos y compartían divertidas historias. Parecía que el destino de quienes poseían las flores era ser invitados a la casa de la anciana. Al principio esto parecía divertido, pero gradualmente comenzaron a sentir la malicia oculta tras aquel "favor".
Sin embargo, para superar la situación, un sabio del pueblo ideó un plan. "Cultivemos también flores y mostremos nuestras propias flores a la anciana", propuso. Todos los aldeanos se unieron para cultivar flores y hicieron un hermoso ramo que llevaron a la casa de la anciana. Al verlo, ella se sorprendió y se rió a carcajadas. "¡Oh, qué flores tan hermosas! ¡Son más lindas que las mías!" se emocionó.
A partir de ese día, los aldeanos comenzaron a aceptar de corazón el favor de la anciana, y también comprendieron sus verdaderas intenciones. Mientras el pueblo se llenaba de risas, comenzó una comedia que disipó las inquietudes, y todos compartieron momentos de alegría.















