Resumen
"Entre amigos, pon un muro"
Hace mucho tiempo, en una pequeña aldea, vivían dos amigos muy cercanos. Sus nombres eran Takeru y Miyu. Siempre hacían todo juntos y eran conocidos en toda la aldea como los mejores amigos. Sin embargo, Takeru tenía una personalidad un poco entrometida y a menudo se metía demasiado en los asuntos de Miyu.
Un día, Miyu comenzó a dibujar como un nuevo pasatiempo. Al contarle emocionada a Takeru, él dijo: "¡Entonces yo elegiré las pinturas por ti!" Miyu, un poco confundida, aceptó la amabilidad de Takeru. Entonces, Takeru trajo una y otra vez diferentes colores de pintura y finalmente decidió qué dibujo debía hacer Miyu.
Miyu pensó para sí misma: "¿No está un poco interfiriendo?" Sin embargo, agradeció los buenos deseos de su amigo y comenzó a pintar con los colores que le había dado. Pero, a medida que avanzaba, el paisaje que quería dibujar no coincidía con los colores que Takeru había elegido, y estuvo a punto de arruinar su obra. Entonces, Miyu se armó de valor y le dijo a Takeru: "Takeru, quiero dibujar a mi manera. Me gustaría tener un poco de libertad."
Takeru, tras cometer varios errores, se dio cuenta de su error. Aunque pensaba que lo hacía por el bien de Miyu, en realidad le estaba quitando su libertad. Por lo tanto, Takeru dijo: "¡Entendido! Dibuja como más te guste. Yo también tomaré un poco de distancia." Así, Takeru reflexionó sobre sus acciones y Miyu pudo pintar con libertad. Con el tiempo, su amistad se profundizó más, y la enseñanza de "entre amigos, pon un muro" se arraigó en sus corazones.















