Resumen
La historia del estanque misterioso
Hace mucho tiempo, había un estanque misterioso en un pueblo. En ese estanque nadaban peces dorados que podían hacer realidad los deseos, en lugar de peces comunes. Sin embargo, no era una tarea fácil pescar a esos peces. La gente del pueblo decía: "No se puede pescar un pez del estanque sin esforzarse", y se reunieron en la orilla del estanque con cañas de pescar, pero nadie logró pescar un solo pez.
Un joven del pueblo, Taro, estaba muy interesado en este proverbio. Decidió: "Si los deseos pueden hacerse realidad, yo también intentaré una vez". Cada mañana, Taro se levantaba temprano para sacar agua del estanque, cortar la hierba alrededor, y fabricar su propia caña de pescar. Nunca se rindió y continuó su esfuerzo diario. La gente del pueblo, al ver su dedicación, comenzó a apoyarlo poco a poco.
Pasaron varios meses, y finalmente Taro se puso de pie en la orilla del estanque con su caña de pescar, concentrando sus fuertes deseos en su corazón. “Quiero pescar a los peces de este estanque. Por favor, haz que mi deseo se cumpla". En ese momento, se hicieron ondas en el agua y apareció un pez dorado del fondo del estanque. Taro levantó su caña y logró pescar al pez de manera espectacular. La gente del pueblo vitoreó, pero algo increíble sucedió.
El pez dorado le habló a Taro: "He estado observando tus esfuerzos. Quiero hacer realidad lo que realmente deseas. Sin embargo, solo tú, que has trabajado duro, sabes qué deseo tienes". Taro se sorprendió por estas palabras y de inmediato reflexionó sobre su propio corazón. Luego, continuó esforzándose junto con la gente del pueblo, y con el tiempo, todo el pueblo se volvió prospero. Desde entonces, el pez dorado del estanque solo se mostraba ante aquellos que se esfuerzan.





