Resumen
Cuanto más comes, más apetito tienes
Un día, un niño llamado Takeru que vivía en una pequeña aldea era conocido como el más glotón del lugar. Siempre tenía la cabeza llena de pensamientos sobre la comida. "¡Si hay mucho arroz, quiero comer más y más!" solía decir. La gente del pueblo, aunque sorprendida por el apetito de Takeru, lo miraba con una sonrisa.
Existía una leyenda en la aldea sobre una tortuga mágica que poseía montañas de comida. Se decía que al comer un melocotón especial, se podía obtener un apetito infinito. Al escuchar esta historia, Takeru decidió de inmediato que debía buscar a esa tortuga. "¡Si consigo ese melocotón, podré comer cosas aún más deliciosas!" Cuanto más pensaba en ello, más crecía su apetito.
Takeru recorrió el bosque y finalmente encontró a la tortuga. La tortuga, sonriendo, le preguntó: "¿Qué tipo de comida te gusta?" Takeru respondió que le gustaba todo: carne, pescado, verduras, frutas, lo que fuera. Entonces, la tortuga sonrió amablemente y le advirtió: "Si comes este melocotón, tu apetito será infinito, pero también vendrá el arrepentimiento." Sin embargo, Takeru ignoró esas palabras y decidió comer un bocado del melocotón.
En el momento en que tomó el melocotón, una felicidad similar a la de saciar el hambre se apoderó de él. Sin embargo, después de eso, Takeru sintió que su apetito no cesaba sino que aumentaba. Cualquier cosa que comiera, quería cada vez más cosas deliciosas. Al final, Takeru se comió toda la comida del pueblo, y la gente del lugar llegó a temerle como una presencia problemática. Así fue como Takeru llegó a saber por primera vez lo que significa realmente "cuanto más comes, más apetito tienes".





