Resumen
El lado oscuro de la compasión
Hace mucho tiempo, en una aldea, vivía un anciano médico conocido por su bondad. Los aldeanos lo respetaban y siempre acudían a él cuando estaban en problemas. Un día, un joven enfermó y pidió ayuda al anciano médico. Este, de corazón amable, trató al joven con esmero. El joven expresó su agradecimiento y recuperó su salud.
Sin embargo, la amabilidad del anciano médico tenía un trasfondo. Después de recuperarse, el joven empezó a contar a otros aldeanos que "si se consulta al anciano médico, uno se cura rápidamente". ¿Y qué pasó? La gente de toda la aldea comenzó a agolparse ante su puerta, y el anciano médico se vio sumido en una creciente ocupación. Además, el joven que había recibido tratamiento hablaba de la bondad del médico, mientras ocultaba cuánto esfuerzo y dinero este gastaba.
El anciano médico se fatigó con el trabajo diario y comenzó a enfermarse, pero nadie lo visitaba. Los aldeanos pensaban que su amabilidad era un deber y no prestaban atención a su salud o bienestar. El anciano médico se dio cuenta de que su compasión estaba siendo aprovechada por los demás y llegó a entender profundamente el significado de la frase "la compasión no es solo para los demás".
Finalmente, decidió dejar de ofrecer su ayuda desinteresadamente como antes y comenzar a cuidar de su propia salud. Los aldeanos se sorprendieron, pero el anciano médico sonrió con tranquilidad mientras se mantenía firme en su decisión. Como lección, no olvidó grabar en su corazón que es importante mostrar compasión, pero también es esencial cuidar de uno mismo.

