Resumen
Había una vez en un reino, doce hermanos. Ellos amaban a su madre, pero un día, el rey tomó una nueva esposa. Ella temía que los hermanos pudieran hacer daño a sus hijos, y los consideraba un estorbo, planeando finalmente matarlos.
La madre, al enterarse de este plan, ayudó a escapar a los hermanos, quienes se escondieron en el bosque. Decidieron vivir esforzándose para proteger a su madre de cualquier peligro. Sin embargo, su corazón estaba lleno de tristeza, y los días transcurrieron pensando en ella.
Con el paso del tiempo, los hermanos unieron sus fuerzas, construyeron una pequeña casa y comenzaron una vida autosuficiente en el bosque. Pero un día, se encontraron con una princesa. Ella estaba bajo un hechizo y necesitaba la ayuda de los hermanos. Ellos colaboraron para salvar a la princesa, encontrando valor en su humanidad al protegerla.
Finalmente, los hermanos lograron romper la maldición de la princesa gracias a sus acciones. Recibieron el amor de su madre y pudieron recuperar una vida feliz. Esta historia nos enseña la importancia de valorar a la familia y ayudarse mutuamente en situaciones difíciles. También contiene un mensaje de esperanza, que al unir fuerzas se pueden superar las adversidades.



































