Resumen
Un joven decidió emprender un viaje para aprender sobre el miedo, ya que nunca había experimentado esta emoción y no podía soportar ser ridiculizado por las personas a su alrededor. Buscaba encontrar cosas sorprendentes o aterradoras en diversos lugares.
Primero, se encontró con un fantasma que habitaba en un bosque oscuro, pero no sintió miedo, solo lo miró contemplativamente. Luego, fue a casa de una bruja que tenía muchas cosas inquietantes, pero no pudo percibir ninguna amenaza de su parte. Y lo mismo ocurrió en lugares que se consideraban particularmente aterradores; no sentía miedo en absoluto.
Más tarde, el joven llegó a un pueblo y se hospedó en una posada inquietante. Dentro de la posada, comenzó a experimentar el miedo poco a poco. Con ruidos siniestros y sombras que se movían, finalmente sintió el temor y no pudo evitar gritar. Aquí se dio cuenta de que el miedo es parte de las emociones humanas y que es necesario.
Al final de la historia, el joven regresó a su hogar, llevándose consigo la nueva experiencia y comprendiendo no solo qué es el miedo, sino también que hay muchas cosas en el mundo que no puede entender.
La lección de esta historia es que el miedo y la ansiedad son emociones inevitables para los seres humanos, y que al sentirlas, nosotros crecemos. Experimentar el miedo nos permite obtener una perspectiva de vida más rica.



































