Resumen
Un día, el rey león del bosque estaba teniendo una cómoda siesta. Estaba muy satisfecho de ser el más poderoso en el bosque.
Por otro lado, el conejo siempre había temido al león, pero hoy decidió superar ese miedo. "¡Voy a tener valor!" se decía a sí mismo mientras se acercaba sigilosamente al león.
"¡Hola, Señor León! ¡Hoy hace un tiempo maravilloso!" saludó el conejo, con el corazón latiendo fuertemente.
El león abrió los ojos sorprendido y miró al conejo. "¿Qué es esto, esta pequeña criatura? Pero no creo que me enojaré." El león decidió escuchar lo que el conejo tenía que decir.
El conejo continuó: "En realidad, ha circulado el rumor de que mientras dormías, otros animales están intentando probar tu fuerza."
El león se interesó: "¿Oh, otros animales están desafiándome?" pensó con un poco de expectativa.
"¡Pero!" continuó el conejo en un tono bromista. "Nadie tiene intención de hacer eso. ¡Porque tú eres el rey y nadie se atreve a desafiarte!" Con una risa suave, el conejo sintió que estaba ganando valor.
El león, al escuchar esas palabras, reafirmó su propia fuerza. "Te lo agradezco por decirme eso." Miró al conejo con amabilidad, expresando su gratitud.
Sin embargo, el conejo rápidamente se alejó y se sintió orgulloso, pensando: "¡Hoy le he hablado al león y he encontrado valor!"
Lección
La lección de esta historia es la "importancia del valor para superar el miedo". El conejo, sin preocuparse por las diferencias de estatus o fuerza, se atrevió a hablar con el león gracias a su coraje. Incluso un ser pequeño puede generar grandes cambios con valentía. Además, nos enseña que es importante respetar a los más fuertes, pero también cuidar de uno mismo.


















