Resumen
Un granjero tenía un ganso especial. Este ganso tenía la capacidad de poner un hermoso huevo de oro cada día. Cuando el granjero vio el primer huevo de oro, se sorprendió mucho y se llenó de alegría. Al vender los huevos de oro, se volvió rico y su vida se volvió más fácil. Gracias al ganso que ponía huevos todos los días, se hizo conocido como un granjero adinerado.
Sin embargo, poco a poco el granjero se volvió codicioso y comenzó a pensar que quería obtener más dinero. Se preguntó si no estaría ocultando más huevos de oro en su interior. Así que decidió matar al ganso para investigar por dentro. Con expectativas en su corazón, el granjero le quitó la vida al ganso. Sin embargo, no había nada en el cuerpo del ganso. El granjero perdió al ganso por su propio deseo y ya no se produjeron más huevos de oro.
Esta historia muestra cómo el deseo puede llevar a la ruina a las personas. El granjero, a partir de una situación afortunada, perdió todo por un momento de codicia. La lección de esta fábula es que "la avaricia al final solo hiere a uno mismo". Nos enseña que es importante valorar la felicidad diaria y las pequeñas ganancias, y no tener deseos excesivos.


















