Resumen
La historia comienza en un universo caótico sumido en la oscuridad. En el primer día, Dios pronunció las palabras "¡Que haya luz!" y, como resultado, se creó la luz. Esto permitió que el día y la noche se separaran por primera vez, dando el primer paso hacia el orden en el cosmos. La luz se considera un símbolo del conocimiento y ahuyenta la oscuridad de la ignorancia. En la historia, la luz simboliza un nuevo comienzo y posibilidades, sugiriendo a las personas la importancia del coraje y la fuerza para iniciar algo nuevo a partir de la nada.
Lección:
La lección de esta historia es "el poder del comienzo" y "la importancia de la percepción". Enseña la importancia de dar el primer paso y encontrar la luz, sin importar cuán difíciles sean las circunstancias en la vida. Muestra que tener el coraje de iluminar por primera vez la oscuridad, y poseer la capacidad de transformar la ignorancia y la desesperación en conocimiento y esperanza, es el fundamento del crecimiento y el éxito. Además, sugiere que, para construir un orden, es fundamental aclarar la visión y reconocer lo que se necesita.

















































